jueves, 27 de septiembre de 2012

It is well with my soul



By Horatio Spafford

When peace, like a river, attendeth my way,
When sorrows like sea billows roll;
Whatever my lot, Thou has taught me to say,
It is well, it is well, with my soul.

It is well, with my soul,
It is well, it is well, with my soul.

Though Satan should buffet, though trials should come,
Let this blest assurance control,
That Christ has regarded my helpless estate,
And hath shed His own blood for my soul.

My sin, oh, the bliss of this glorious thought!
My sin, not in part but the whole,
Is nailed to the cross, and I bear it no more,
Praise the Lord, praise the Lord, O my soul!

For me, be it Christ, be it Christ hence to live:
If Jordan above me shall roll,
No pang shall be mine, for in death as in life
Thou wilt whisper Thy peace to my soul.

But, Lord, ’tis for Thee, for Thy coming we wait,
The sky, not the grave, is our goal;
Oh, trump of the angel! Oh, voice of the Lord!
Blessed hope, blessed rest of my soul.

And Lord, haste the day when my faith shall be sight,
The clouds be rolled back as a scroll;
The trump shall resound, and the Lord shall descend,
Even so, it is well with my soul.

martes, 4 de septiembre de 2012

El rey y sus valientes


David es un hombre fascinante, pero tal fascinación es producto de su Dios. Es en éste que aquel personaje encontró determinación, fuerzas y gran poder. Por Dios el rey David y sus hombres valientes de errantes llegaron a líderes y protectores de su pueblo. Alabanza justa hicieron a quien lo merecía y por esto no resbalaron. Cuando terminé de leer la primera novela de la serie León de guerra de Cliff Graham los Salmos de Las Sagradas Escrituras tomaron otro significado en mi vida. Inmediatamente compré la segunda y estoy ansiosa por la tercera. Vi a estos hombres… humanos. Los vi con temores, cargando con pasados destrozados, pero con renovada fe en aquel quien prometía sacarlos del pozo. Por creer así fueron liberados, por humillarse ante Jehová vencieron cuando el mundo se les venía encima; y con increíbles hazañas. Te recomiendo esta serie (por ahora solo en inglés) y te comparto este salmo tan especial para mi corazón.


Jehová, ¿quién habitará en tu tabernáculo?
¿Quién morará en tu monte santo?
El que anda en integridad y hace justicia,
Y habla verdad en su corazón.
El que no calumnia con su lengua,
Ni hace mal a su prójimo,
Ni admite reproche alguno contra su vecino.
Aquel a cuyos ojos el vil es menospreciado,
Pero honra a los que temen a Jehová.
El que aun jurando en daño suyo, no por eso cambia;
Quien su dinero no dio a usura,
Ni contra el inocente admitió cohecho.
El que hace estas cosas, no resbalará jamás

Salmo 15





En Jesucristo esté nuestra confianza.



miércoles, 8 de agosto de 2012

Adiós y bienvenida



Y desperté en mi cumpleaños viendo, y bien. Gracias a mi Dios porque por unos cuantos años, si es su voluntad que permanezca en mí el aliento de vida, podré levantarme y acostarme sin la ayuda de unos lentes. No es que antes me quejara. Es bonito usar anteojos. En ocasiones portan cierta elegancia y en otras te suman conocimiento. Te puedas quedar quitecito, como viendo el horizonte, como en los portales de los intelectuales famosos, y la gente pensará que de tanto leer se te ha acabado la vista, que más vale elabore bien sus preguntas y no pasar por tonta si es su intención abordarte. Pero decidí experimentar mi vida sin esa pequeña esclavitud de 10 segundos de todas las mañanas al ponerme los lentes de contacto en cada ojo y por 10 segundos de mi vida en la mañana me sentí libre. Quizá me libré de otros 10 más cuando los ojos estaban cansados y se resistían a cualquier tipo de cuerpo extraño. Es una nueva experiencia y se siente bien. Dejaré para un después próximo a la presbicia. Pero más que esto, estoy agradecida a la fuente de todas mis esperanzas y genuinas satisfacciones por un año más a mi lado: a mi Señor Jesucristo. Si él conmigo… lo demás vendrá y como en todo en esta frágil vida terrenal, pasará.

Tú y yo, Señor, este nuevo año sea bienvenido.