viernes, 19 de febrero de 2010

Experiencias encontradas


No lo puedo creer, mi hermana, pero sobre eso, mi amiga, se casa en unas semanas. Es curioso, más que la tristeza por acercarse el tiempo que no estará más junto a mí, es más la alegría por verla caminar a una nueva vida bajo la bendición de Dios -distinta sería la historia si la misericordia no estuviera acompañada de bendición-. Este tipo de pensamientos y experiencias encontradas últimamente me han extrañado y fascinado. Dios me ha enseñado que la vida no siempre se vive en extremo. Se puede estar en una zona donde conviven la tristeza y alegría; la una agudiza la percepción de la otra y viceversa para llegar a una plena y mayor apreciación de ambas, pero no por esto son disfuncionales sin propósito… Así como la misma esencia de mi Dios: El León de la Tribu de Judá que a la vez también es El Cordero sin mancha.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Sunrise

martes, 19 de enero de 2010

Dejé pasar la Navidad ...


Dejé pasar la Navidad. No me esfuerzo mucho por retenerla porque siempre me trae sentimientos encontrados: Tristeza mezclada con el cálido calor de la comida, digo, la familia. Me frustra la obligación del regalo, los repentinos sentimientos, y vaya que efímeros, de bondad y supuesto interés por el prójimo. Y por otro lado me gusta sentarme a cenar con casi toda mi familia, creo que es la única ocasión en el año en que nos sentimos obligados a juntarnos todos. Disfruto sus sonrisas, carcajadas, disparates, me ponen al corriente de sus vidas y hasta tomo gracia con las nunca faltan en familia discusiones.

Yo no recuerdo al Hijo del Hombre con tanta fiesta, la mayoría de las veces sucede a solas o cuando no hay regalos materiales.

Y empiezo un nuevo año queriendo con ansia aventurar y al mismo tiempo no dejar la responsabilidad de terminar lo empezado. Como Josué he decidido esforzarme y dejar Dios decida si es tiempo de practicar paciencia o ver victoria.

El pasado año vi tomar vida las siguientes palabras: “And all my sour-sweet days/ I will lament and love”… y espero no olvidarlas éste que inicia. Porque encontré aún más peligroso mi corazón y que no es quedarse abatido sino tomar pasos firmes en la Palabra de Dios inamovible –no como este mundo voluble por capricho. Es maravilloso conocer, que despierte, viva, duerma o lo que ha de suceder, estar en las manos de Dios. Me obligo a recordar este año que mi vida es de propósito abundante… lo extiendo también a ustedes pidiéndole a Dios los bendiga con un abundante 2010.