jueves, 13 de noviembre de 2008

Fue una de esas ocasiones...

Fue una de esas ocasiones cuando se perfilan lógica, experiencia y entendimiento; el tiempo se detiene y la frase arrastra hasta el centro la totalidad: Cada quien decide cuánto porcentaje de uno mismo está dispuesto a darle a Jesús –me dijo-. Yo me quedé callada con la mirada perdida, y sin darme cuenta el tiempo había llegado de nuevo.

Vi brisa e intuí había de pasar por un chubasco helado. Aceleré sin pensarlo porque era peor el cansancio. Por un segundo me desorienté pero en ese mismo instante vino el Sol y una gaviota pasó volando por el mar.

“Y el que cayere sobre esta piedra será quebrantado; y sobre quien ella cayere, le desmenuzará.” (Mateo 21:44).



martes, 11 de noviembre de 2008

“Todos me han de amar”



Por qué Dios cuando nos creo se detuvo y evitó el aliento “todos me han de amar” … se me ocurre no se compara al amor por decisión, por voluntad

… por creciente, por comparativo, por celoso, exclusivo, íntimo, fiel y perdurable en cascadas o praderas.

Se me ocurre como la amada de Los Cantares llama triste a su amado

… pues se sabe y conoce está perdida entre otros pastos.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Más que cansada

Si vieras, tengo un librero lleno.

Me dicen, una gran esperanza.

Oro con tanto fervor, escucho.

Hagamos todo el tiempo para discutir, y algo me hace titubear con incomodo.

Pues digo: ¡qué no tenemos historia!

Cuántos, cuántos fracasos más para voltear a verte.

Enséñame el hecho… no más…

Pues hasta la palabra PALABRA está cansada.